Discurso del presidente Bernardo Tobal en la fiesta de fin de año

DISCURSO DE FIESTA DE FIN DE AÑO

Hola a todos, es un gusto y una emoción muy grande poder estar hoy sobre este escenario para saludarlos y decirles unas palabras.

He tenido el placer de participar de estos grandes eventos a los que CISSAB nos tiene acostumbrados desde diferentes lugares. Al principio como socio espectador, luego como dirigente con distintos cargos y finalmente como presidente de nuestra querida institución. 

Mirando a todos ustedes, debo reconocer que era un poco más fácil ser espectador de estos encuentros desde abajo, porque estar aquí arriba y ver el estadio lleno… es, realmente, muy movilizante para quien hasta hace pocos meses no imaginaba que tendría la distinción y la responsabilidad  de conducir CISSAB por los próximos dos años.

Se trata de una distinción y de una gran responsabilidad, porque estamos hablando de la institución con mayor crecimiento sostenido de toda nuestra comunidad.

Y si hablamos de responsabilidad siento que debo  expresarles por qué en medio de una situación tan dolorosa para todo el pueblo judío, tanto en Israel como en la Diáspora, hemos decidido seguir adelante con la organización de este evento. 

Durante más de 5.000 años el pueblo judío atravesó prejuicios, persecuciones, exilios, destierros y exterminios. 

La respuesta a esas atrocidades siempre, absolutamente siempre, fue LA CONTINUIDAD. 

Nunca se dejó de hacer un Shabat, nunca se dejó de rezar, nunca se dejó  de bailar y nunca se dejó de narrar. 

Muchas veces en voz alta y otras tantas en voz baja; muchas veces en plazas centrales y otras tantas escondidos en sótanos. 

Pero el pueblo judío NUNCA renunció a su identidad y nosotros, como pueblo judío que somos, tampoco vamos a hacerlo. 

Siempre vamos a elegir iluminar, alzar la voz, hacer ruido y construir futuro. Por eso hoy estamos acá;  porque elegimos estar juntos celebrando que somos otro eslabón en esa cadena de identidad que ningún terrorismo, reitero, ningún terrorismo,  podrá doblegar.

Hoy, en lo personal, me siento orgulloso de poder aportar desde este lugar, mi granito de arena para que nuestra institución no detenga su crecimiento a pesar de la compleja coyuntura económica que atravesamos como país. 

– Una institución que continúa adelante con todos sus proyectos y con distintas obras, como la inauguración hoy por la tarde  de algo que era imposible de imaginar como  Eilát Beach. 

– Una institución que tiene por delante un master plan de obras que se traducirán en más servicios para todos nuestros socios, como la Casa del Deportista, la nueva confitería del golf, los salones cubiertos para distintas actividades,  y varias aulas para nuestros jóvenes.

– Una institución que fue elegida sede de los próximos Juegos Macabeos Panamericanos para recibir, ni más ni menos, que a la categoría “open”, la más competitiva. Categoría que requiere una infraestructura de elite para el alto rendimiento deportivo. Esa sede es CISSAB y aprovecho para contarles que representantes de las delegaciones del exterior que han venido a visitarnos, nos han colmado de elogios tras recorrer nuestra reserva deportiva.

– Una institución que educa a miles de niños y jóvenes en nuestras tradiciones de tikun olam y Hadrajá.

– Una institución en la que se vibra la Cultura y se potencian los proyectos solidarios, gracias a la incansable tarea diaria de nuestros voluntarios y  profesionales de cada una de las áreas.

Por todo ello, es que en nombre de los integrantes de la Comisión Directiva y de los profesionales encabezados por nuestro Director Ejecutivo Román Winik, que con tanta dedicación nos acompañan, les quiero agradecer toda  la confianza, recordar siempre que nuestro corazón late naranja  y decirles que seguiremos trabajando incansablemente para que CISSAB siga creciendo y continúe siendo la institución amigable que nos caracteriza.

Muy feliz 2024 para toda la familia de CISSAB. 

AM ISRAEL JAI.